Agua, agua por todas partes y ni una gota para beber
El agua es vital para beber, regar los cultivos, criar animales, fabricar productos industriales y producir energía, así como para la limpieza y otras muchas actividades humanas cotidianas.
El agua es vital para beber, regar los cultivos, criar animales, fabricar productos industriales y producir energía, así como para la limpieza y otras muchas actividades humanas cotidianas.

Entre los focos de contaminación del medio ambiente y las fuentes de agua potable con compuestos peligrosos se encuentran áreas como la fabricación industrial, la eliminación/excreción de medicamentos y la lixiviación de vertederos.
Todas las actividades detalladas en el gráfico se producen a escala mundial y son vitales para el mantenimiento de nuestro mundo moderno. Por ejemplo, la producción continua de ropa, medicamentos, tecnología y muchas más, por lo que estas actividades no harán sino aumentar a medida que crezca la población.
Además, para alimentar a nuestros 7.500 millones de habitantes actuales, el sector agrícola representa el 70% del consumo total de agua en el mundo, frente al 20% de la fabricación industrial y el 10% del uso doméstico. Por desgracia, el riego no siempre se lleva a cabo utilizando los métodos más sostenibles.
El proceso de riego proporciona al suelo la humedad esencial que las plantas necesitan para crecer, y la frecuencia y el volumen de agua de riego vienen determinados por el tamaño y el tipo de cultivo en producción. La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) describe la «eficiencia del riego» como la relación entre el volumen de agua necesaria para el riego y el volumen de agua desviada de la fuente de suministro. Se trata de un cálculo que debe controlarse cuidadosamente para evaluar tanto el consumo como las pérdidas de agua.
Para ponerlo en perspectiva, se calcula que la producción de una rebanada de pan requiere el equivalente a 40 litros de agua y 100 g de patatas 25 litros. Por eso es tan importante que se estudie a fondo la eficiencia hídrica, ya que el agua dulce no es un recurso infinito y ya está bajo presión.